El “Yo, Etíope” que menos imaginé…

Por: Dr. Luis Rodrigo Reynoso Rivera-Río

Salgo de casa tranquilamente luego de haber desayunado exquisitos mangos, bananos frescos, fresas ultra orgánicas y por supuesto, ¡el mejor y más aromático café que jamás haya probado en el mundo!

Visto como quiero: un día una guayabera y pantalones de lino, otro día algo más autóctono, -hasta he ido a trabajar con mis serios y coloridos pantalones tailandeses-; la verdad, es que aquí los pacientes no buscan ni eligen a su Cirujano por cómo viste, ni por si su consultorio está en la zona de mayor plusvalía y con valet parking; mucho menos, por el auto que conduce.

¿Por qué? Primero porque no se han ‘contaminado’, aún… Segundo, porque somos pocos, muy pocos Cirujanos para 90 millones de habitantes, -mencionan a 5 si hubiese que avalar estudios y experiencia-. Obviamente unos cuantos se autonombran Cirujanos Plásticos (como en todos lados), pero claro, sólo si se trata de cuestiones estéticas (las que dejan dinero), porque si de quemados, reconstrucciones por cáncer de mama, labio y paladar hendido se trata, ahí si conocen “$u$ limite$”.

Me habían dicho que habría mucho trabajo, que tenían los quirófanos saturados, y una lista de espera de aproximadamente 10 meses: ¡lo he comprobado!

Treinta y tantos pacientes diarios en los tres días destinados para Clínica (consulta), y de 6 a 8 cirugías diarias los otros 3 días de la semana, sin contar aquellos pacientes para procedimientos cosméticos.

«He venido a aprender, a desaprender lo aprendido»

Las suturas reaccionan diferente, escasean; inclusive, hay algunas que no son posibles de conseguir. Aunque la cubierta pareciera ser diferente, somos iguales, debajo de esa piel achocolatada se encuentran las mismas estructuras músculo-esqueléticas, su sangre es del mismo rojo, el mismísimo olor, pero todo resulta más fascinante.

Sus necesidades y estándares de belleza son tan diversos como los colores del cielo y las tribus que le conforman. Abundan las cicatrices en cara, -cuestión étnico-cultural,- los tatuajes tribales en cuello y tórax que les fueron plasmados desde pequeños, o que se hicieron, y que hoy prefieren eliminar de su campo visual, pues además es requisito laboral; y por qué no, también se hace resección de venas safenas varicosas, creación de fístulas arterio-venosas, colocación de catéteres para poder filtrar su sangre y así compensar esos riñones poco o nulamente funcionales. Dicen que de vez en cuando hay cirugías de hernias, y luego que concluya la construcción y se abra el nuevo Centro Quirúrgico, el trabajo incrementará. Finalmente, nuestros títulos dicen que somos:

Médicos Generales

Cirujanos Generales

Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructivos

Aún recuerdo cuando recién empezaba mi primera especialidad en Cirugía General y Laparoscopía; no faltaba el maestro, compañero o amigo que te cuestionaba con su amplia sabiduría: “¿Y tú para que terminas esta especialidad? podrías pasarte directo a la Plástica…total, vas a terminar operando chichis y nalgas?”

No, no estamos jugando a ser dioses o “todólogos”, ni queremos equiparar todo “el mercado”, simplemente no hay personal capacitado para realizarlo. Si no lo hacemos nosotros, no lo hace nadie, y se pierden en el intento.

¡Así de simple! Así de diferente es mi vida hoy!

¿Quieres vivirlo? Como mexicano, y como muchas otras nacionalidades, puedes obtener la visa a tu llegada al aeropuerto.

Cuenta con nuestro apoyo y un espacio en el sillón… créeme, ¡es más cómodo que la cama!

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