Una reflexión acerca de la Influenza

Por: Dra. Claudia Díaz García – Médico Pediatra y Adolescentóloga.

En el pasado Congreso Nacional de la AMCPER, celebrado en Veracruz en febrero de este año, -al que asistí acompañando a mi esposo, quien es miembro de esta Asociación-; tuve la oportunidad de convivir con varios de sus compañeros en los eventos sociales. Entre otros temas de conversación, uno que se repitió fue el de la vacunación contra la Influenza: la negativa o indiferencia de algunos en aplicar sobre si mismos, o sus familiares, dicha inmunización.

A solicitud de quien dirige este boletín, me he permitido escribir algunos puntos que me parece, serán del interés de quien esto lea; pues aún están frescos en la memoria los acontecimientos ocurridos al final del Congreso, es decir, la inoculación y desarrollo de Influenza entre varios médicos, suceso que lamentablemente llevó al deceso de un insustituible compañero médico de Baja California, el Dr. Orlando Figueroa Cerpa.

Si bien es cierto que durante las epidemias estacionales pueden ocurrir un gran número de infecciones por influenza en todos los grupos etarios, sólo en algunos casos se presentan complicaciones graves que suelen ser mortales.

Es importante rescatar de la memoria reciente, que hace apenas unos años, en 2009, se generó una pandemia de Influenza, específicamente por el serotipo AH1N1, y fuimos testigos de lo letal de esta enfermedad. La enseñanza que nos dejó -o al menos así debería haber sido- es que la inmunización (como siempre, la prevención) es nuestra mejor forma de defensa ante esta infección.

En el 2015, el laboratorio Sanofi-Pasteur lanzó su vacuna tetravalente contra la influenza llamada Fluzone; la cual como su nombre lo indica, ofrece protección contra los 4 serotipos virales más frecuentes, presentando una inmunización más adecuada que la vacuna clásica trivalente de GSK (Fluarix), sin que por esto no se le considere adecuada a esta última.

El Sector Salud aplica de manera gratuita la vacuna Trivalente, la cual como acoté anteriormente, ofrece una buena protección.

A nivel privado, el costo de una dosis de vacuna tetravalente, con un espectro de protección más amplio, fluctúa entre $400.00 y $500.00 pesos. Debemos recordar que la aplicación debe ser anual y relizarse en el mes de octubre, debido a que este virus tiene la capacidad de mutar. Esto es una recomendación del Comité de Vigilancia de la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Por otro lado, los costos por adquirir la enfermedad –resultado de no haberse vacunado- incluyen la prueba diagnóstica rápida con costo variable de entre $700.00 y $1,000.00 pesos; y aquí hablamos de los serotipos A y B, ya que la prueba para H1N1 es mucho más costosa. Además, el antiviral Tamiflu (Oseltamivir) oscila alrededor de los $900.00 pesos, a esto agregamos medicamentos sintomáticos: Antipirético, Descongestivo, etc. Todo ello sin contemplar la posibilidad de complicaciones que puedan derivar en hospitalización, tratamientos complejos, y lo más temido, la muerte del paciente.

Por ser Profesionales de la Salud, somos una población sensible al contagio de Influenza. Por lo tanto, es un deber a cumplir, algo que tenemos que contemplar como una prioridad, tanto por un correcto ejercicio de nuestro quehacer, como por el cuidado que debemos observar para con nuestros seres queridos, y nosotros mismos.

The Daily Post

The Art and Craft of Blogging

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

A %d blogueros les gusta esto: