Discurso del Doctor Sastré a los Miembros Honorarios de AMCPER

Por: Nicolás Sastré.

Dr. Eugenio Rodríguez Olivares, Presidente de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Compañeros Cirujanos Plásticos de esta agrupación. Señoras y Señores.

Agradezco infinitamente al Sr. Presidente la gentileza de haberme invitado a dirigir unas palabras en la develación del Muro de los Miembros Honorarios de esta Asociación. Me siento honrado con ello.

Para enmarcar la ceremonia de la noche de hoy, no puede haber nada mejor que este recinto, que para mí, alberga la historia de pundonor y entereza de toda una mesa directiva que trabajó incansablemente para lograr su adquisición; y –aquella- de otras mesas directivas que la construyeron, la remodelaron y le dieron la elegancia y funcionalidad que ahora tiene nuestra sede.

Ha sido una costumbre de los pueblos distinguir a los viejos guerreros por sus hazañas. Este fenómeno, transferido a las organizaciones gremiales, las motiva al reconocimiento de aquellos miembros que reúnen características especiales, y que a través de su vida profesional, han colocado esas cualidades al servicio y beneficio de su comunidad.

Si tuviéramos el tiempo de analizar y relatar la vida profesional y gremial de cada uno de los personajes de estas imágenes (las fotografías colocadas en el Muro de Miembros Honorarios), apreciaríamos que todos dedicaron su ímpetu para el fortalecimiento del grupo, ya sea en lo académico, en la docencia o en lo político. Todos tienen los méritos necesarios para que sus pares hayan decidido que estuvieran dentro de este selecto grupo.

Recuerden que, para estar aquí, se requirió de que la Asamblea les otorgara su beneplácito. Tenemos a un Presidente Honorario: Mario González Ulloa, quien fundó la Asociación, y le dio lustre y fuerza en la comunidad médica mexicana. Además, contamos con dos grandes personajes, Fernando Ortiz Monasterio, el Cirujano Plástico del siglo XX -mencionado así por la Secretaría de Salud en el año 2000-, y José Guerrerosantos. Ambos hicieron una extraordinaria labor para que se conociera internacionalmente a la Cirugía Plástica mexicana. Los logros de ellos están de manifiesto en el periplo de nuestra historia.

No cabe duda que en la vida de una organización de casi 70 años, han habido una infinidad de situaciones de alegría y de bonanza; pero también, otras de amenazas de su entorno, como la intrusión en los últimos años, de especialistas en otras áreas, -médicos y no médicos-, que ofrecen procedimientos propios a nuestra especialidad. Esto no es un fenómeno nuevo, estas personas han estado presentes a lo largo de gran parte de nuestra historia; personas que han desacreditado la especialidad a los ojos de la opinión pública, ya que creen que pueden hacer lo que sabe hacer un Cirujano Plástico, obteniendo las consabidas desgracias en los resultados.

Hace algunos años nos auto limitábamos para luchar en contra de ellos, porque para nosotros era tabú. Fue necesario que cambiara el pensamiento; con el impulso de los Cirujanos Plásticos jóvenes que, al dirigir la Asociación, buscaron en todos los resquicios posibles como darles la batalla, una batalla que estas últimas mesas directivas han estado enfrentando con mucha eficiencia.

Todos estos Miembros Honorarios, han empujado para hacer sobresalir a la Asociación. Hubo quienes pugnaron para que se conociera la especialidad y se aceptara como una rama científica de gran valor y extremadamente necesaria para la atención de miles de pacientes; hubo otros que lograron armonizar el nivel de competencia del grupo dentro de altos estándares de calidad. Que quiero decir con esto último, que hace 40 años las diferentes escuelas no enseñaban lo mismo, porque no tenían posibilidades para ello. Bueno, algunos de estos personajes, desde la docencia, cambiaron los paradigmas y reglamentaron el cómo, el cuándo, el dónde y el por qué de la enseñanza de la Cirugía Plástica.

Pero los problemas, en ocasiones también se han presentado dentro de la Asociación, por lo que se tuvieron que llevar a cabo largas horas de discusión, que finalmente siempre llegaron a una decisión; porque somos un gran grupo de personas inteligentes, que pueden discutir con orden sus diferencias y aceptar lo que opina la mayoría.

Al voltear hacia atrás, aprecio que aquello que parecía una obra titánica, no era tanto cuando el grupo se decidió por el apoyo. Estoy convencido que quienes están aquí en este muro, fueron líderes en su momento y pudieron amalgamar los pensamientos e ideas del grupo a favor de los intereses comunes. No podría olvidar cuando en 1976, tuvimos una larga sesión de asamblea en Morelia, para llegar a concluir que no se aceptaría tener un capítulo específico de cirugía cosmética, o cuando llegamos a la conclusión de que deberíamos pedir la sede para el Congreso Iberolatinoamericano que finalmente, se llevó a cabo en Guadalajara en 1978.

De igual manera, recuerdo las múltiples discusiones sobre cuantos miembros deberían conformar el Consejo y sin duda, cuando decidimos el cambio de nombre de Asociación Mexicana de Cirujanos Plásticos, para llevar el nombre actual. Esto sólo por poner algunos ejemplos.

Finalmente, estoy seguro que estos líderes lograron el éxito, el de los objetivos de la AMCPER; y si “El éxito consiste en obtener lo que se desea”, la felicidad deberá ser disfrutar lo que se obtiene.

Muchas gracias.

Ciudad de México

Abril 2016.

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